En su edición de enero, la revista Nexos publicó el análisis de los resultados que arrojó una encuesta hecha a través de los nuevos dueños de la verdad, Consulta Mitofsky, en donde le preguntaban a los mexinacos lo siguiente:
"¿A qué país le gustaría parecerse, a cuál no y por qué?"
¿Qui' hubo?
Resulta que el 55% de los que respondieron espontáneamente dijeron que a Estados Unidos. ¡Así es! Una de las principales razones por las que escogieron al vecino del norte fue por su economía o, dicho de otra manera, por los dólares: ¡el varo! Lo anterior no tiene nada de malo, es tan humano como legítimo que lo hagan. Aparte, ya chole con esa escuelita de la revolución, del PRI y de Televisa que nos enseña que los pobres son los buenos, humildes y alegres, mientras que los ricos son los malos, avaros e infelices (Pepe el Toro)
Por otra parte, el 31% de los que respondieron espontáneamente dijo que no le gustaría parecerse a EU. ¿Por qué? Por racistas y porque maltratan a los migrantes.
Nuestra eterna relación de amor-odio con Estados Unidos.
Está cabrón ser vecino de semejante cosa: compartimos más de 3 mil kilómetros de frontera con este imperio y, queramos o no, hay un vínculo bastante profundo entre ambos países.
Aquí es cuando aparecen los fantasmas de siempre:
Que si nos robaron el territorio (cabe señalar que el gentilísimo presidente de entonces, A. López de Santa Anna, tuvo a bien hacer un desmadrito allá por El Álamo, masacrando a texanos por quererse independizar), que si son culeros con los migrantes, que si son racistas y todas esas cosas.
Pero también resulta que:
- 10 millones de paisanos viven del otro lado (ellos y sus divisas, que son algo así como el tercer ingreso más importante del país)
- 90% del comercio exterior de México es pa'l vecino del norte
- 90% del turismo extranjero en nuestro país proviene de Estados Unidos (el turismo es algo así como el segundo ingreso más importante)
Las cifras son tan contundentes que deberían de llevarnos a cuestionar nuestra relación con los gringos y, de paso, dejar de hacernos pendejos.
En un ensayo de Hector Aguilar Carmín y Jorge Castañeda, publicado también por Nexos en su edición de Noviembre de 2009, titulado "Un futuro para Mexico", cuestionan, entre otras cosas, la falta de rumbo que tenemos como país. Ya sea entre los ciudadanos de a pie o entre las élites, no hay consensos en cuanto a un proyecto de nación; no sabemos lo que queremos ni a dónde vamos. Es más, no sabemos ni a qué parte del continente queremos pertenecer.
Los mexinacos no tenemos bien claro a qué región o bloque (de esos que la élite económica ha formulado) pertenecemos. ¿Somos Latinoamérica o somos América del Norte? Si somos prácticos, somos parte de América del Norte porque estamos en el tratado de libre comercio (TLCAN) ¿no? Pero ni los gringos reconocen eso. Para ellos, somos simplemente "tha mexicans", o "the latinos". Entonces, ¿cómo va esto?
Igual no la tenemos fácil.
Te pregunto a ti, estimado lector: ¿a qué universo prefieres pertenecer?
Al de Zelaya y su sombrero, de Chavez y su su socialismo del siglo XXI, al de Fidel/Raul y su senectud de revolucionarios caducos, al de Brasil que ni nos quiere en el vecindario; o al de Estados Unidos y Canadá que, así como traen dólares y güeras, traen problemas bastante severos, llámense guerra, crisis devastadoras o élites monstruosas.
Nos quejamos de los dos, que si los gringos son mamones, o que los sudamericanos están jodidos, igual o peor que nosotros. Peeeeero, hablamos español y somos (son) católicos, no como los güeros que hablan inglés y son ortodoxos/protestantes o quién sabe qué. Aunque los del sur en realidad no nos dejan integrarnos mucho pues nos ven con desdeño por nuestra relación "privilegiada" con EU.
Hace unos días, se reunieron en Riviera Maya los jefes de Estado de la famosa Latinoamérica, por lo que no estaban invitados ni EU ni Canadá. El propósito de esa reunión era más bien hablar mal de EU a sus espaldas y dizque formar un "bloque latinoamericano". Y ¿en qué acabó? En que el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, casi se agarra a madrazos con el de Venezuela, Hugo Chavez, al que luego también le caería tantita tierra por parte del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y Raul Castro ahí metido, y Evo y Michelleti y, bueno, un verdadero carnaval.
¿Entonces?
Pues nada. Así es.
Si no hemos tomado las decisiones que marcarán nuestro rumbo, el tiempo las tomará por nosotros. Y así es como nos la llevamos. A la mexicana.
Como diría Cristina Pacheco:
Aquí nos tocó vivir.
En un ensayo de Hector Aguilar Carmín y Jorge Castañeda, publicado también por Nexos en su edición de Noviembre de 2009, titulado "Un futuro para Mexico", cuestionan, entre otras cosas, la falta de rumbo que tenemos como país. Ya sea entre los ciudadanos de a pie o entre las élites, no hay consensos en cuanto a un proyecto de nación; no sabemos lo que queremos ni a dónde vamos. Es más, no sabemos ni a qué parte del continente queremos pertenecer.
Los mexinacos no tenemos bien claro a qué región o bloque (de esos que la élite económica ha formulado) pertenecemos. ¿Somos Latinoamérica o somos América del Norte? Si somos prácticos, somos parte de América del Norte porque estamos en el tratado de libre comercio (TLCAN) ¿no? Pero ni los gringos reconocen eso. Para ellos, somos simplemente "tha mexicans", o "the latinos". Entonces, ¿cómo va esto?
Igual no la tenemos fácil.
Te pregunto a ti, estimado lector: ¿a qué universo prefieres pertenecer?
Al de Zelaya y su sombrero, de Chavez y su su socialismo del siglo XXI, al de Fidel/Raul y su senectud de revolucionarios caducos, al de Brasil que ni nos quiere en el vecindario; o al de Estados Unidos y Canadá que, así como traen dólares y güeras, traen problemas bastante severos, llámense guerra, crisis devastadoras o élites monstruosas.
Nos quejamos de los dos, que si los gringos son mamones, o que los sudamericanos están jodidos, igual o peor que nosotros. Peeeeero, hablamos español y somos (son) católicos, no como los güeros que hablan inglés y son ortodoxos/protestantes o quién sabe qué. Aunque los del sur en realidad no nos dejan integrarnos mucho pues nos ven con desdeño por nuestra relación "privilegiada" con EU.
Hace unos días, se reunieron en Riviera Maya los jefes de Estado de la famosa Latinoamérica, por lo que no estaban invitados ni EU ni Canadá. El propósito de esa reunión era más bien hablar mal de EU a sus espaldas y dizque formar un "bloque latinoamericano". Y ¿en qué acabó? En que el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, casi se agarra a madrazos con el de Venezuela, Hugo Chavez, al que luego también le caería tantita tierra por parte del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y Raul Castro ahí metido, y Evo y Michelleti y, bueno, un verdadero carnaval.
¿Entonces?
Pues nada. Así es.
Si no hemos tomado las decisiones que marcarán nuestro rumbo, el tiempo las tomará por nosotros. Y así es como nos la llevamos. A la mexicana.
Como diría Cristina Pacheco:
Aquí nos tocó vivir.
2 comentarios:
qué tiene de malo ser protestante?
wiche, no estamos hablando de k sea malo ser protestante, estamos discutiendo el futuro de un país, en esta ocasion mexico, pk somos mexicanos, el wey k escribio esto y yo k lo comento.
Y luego, pues, no hay motivo para vacilar si somos latinos o norteños , consentidos o fregados, io kreo k no se trata de ponerse camisas, alcabo siempre nos vale madre y a todos los tratamos por igual, si a los cubanos se les inunda la isla, venganse para acá, acá los alivianamos alcabo somos compadres, a los latinos , les temblo tantito, orale kuleros caiganle, y les damos la mano, y así a los gabacho, kien los pone pedos en tijuana, la neta es k nos vale madre la guerra en irak, la del alamo, y esos vejestorios de historia, un mexicano sonrie y eso lo mantiene con vida, k nos importa a donde nos kieran tener como amigos, tenemos un país abundante, en fe, frutos, trabajo, etc, etc, méxico no necesita de nadie y nadie necesita de méxico, siempre nos ven como la nopalera caida, pero nos sobra y nunca nos rendimos, no sabemos decir k no y no sabemos lo k es memoria historica, solo pa callarle la boca a alguien, de dientes pa fuera, comod iriamos.
Soy felizmente mexicano, pk abundo en este territorio, y con estos bastardos de historia y estos pobres de memoria, puedo seguir sonriendo, y disfrutan de esta vida, k no vale nada.
PD: Y los gachupines k? son materia prima de nuestro humor, XD
Buen post! ;)
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